Infantil
¿Qué es el ITL (Inicio Tardío del Lenguaje)?
En este post vamos a entender qué es el ITL, a qué edad puede empezar a detectarse, de qué manera se identifica y por qué es muy importante saber detectarlo a tiempo.
¿Cómo sé si mi peque tiene ITL?
El ITL como su propio nombre indica, es un retraso en la aparición del lenguaje expresivo. Para considerarlo como tal, es muy importante saber que este retraso no se debe a ninguna otra condición clínica, como pérdida auditiva, discapacidad, autismo o privación social. Si estuviese acompañado de alguna de ellas, se identificaría como un retraso del lenguaje secundario a otro trastorno.
Puede apreciarse a partir de los 24 meses de edad y se extiende su evaluación hasta los 35. El criterio diagnóstico que se utiliza para determinarlo es tener un vocabulario expresivo menor de 50 palabras y la ausencia de combinaciones de dos palabras. Estos criterios están basados en el correcto desarrollo cronológico del lenguaje.
A día de hoy se conoce que el ITL es un grupo heterogéneo, existen niños que solo presentan retraso y dificultad en el área expresiva, mientras que otro grupo lo presenta en el área expresivo-perceptivo. Las dificultades de los niños con ITL engloban:
- Alteraciones en la intención comunicativa, atención conjunta y juego de pretensión.
- Ausencia de frases de dos o más palabras.
- Dificultades para la adquisición, desarrollo y comprensión de vocabulario.
- Repertorio vocálico y consonántico limitado.
¿Por qué es importante la detección temprana?
Se estima que entre el 10% y el 20% de los niños al rededor de los 24 meses presentan un ITL. A su vez, hay estudios que afirman que el 40-50% de los niños con ITL remitirán espontáneamente a la edad de 3 años. Estos estudios indican también que el 44% de los niños con ITL persisten con dificultades en el lenguaje a los 3 años y un 40% a los 4 años. ¿Qué quiere decir esto? Que si en un grupo de 10 niños de dos años 2 de ellos tienen ITL, las probabilidades indican que uno de ellos alcanzará el desarrollo del lenguaje normal a la edad de 3 años y el otro no lo hará.
Podemos traducir esta situación al lenguaje del día a día y aquí radica precisamente la importancia de la detección temprana. Es habitual que los padres se alarmen cuando su hijo no dice apenas nada cumplidos los dos años y más habitual es escuchar un «no te preocupes, ya hablará», «mi hijo tampoco hablaba a esa edad», etc. Estas personas y sus niños entraron en el 50% de los que remitieron a los 3 años y alcanzaron su edad madurativa, las posibilidades son muchas, de 10 niños 5, ¿pero qué pasa con los otros 5?
La importancia de la atención temprana
Cuando detectamos ITL a partir de los 24 meses de edad, la intervención y el seguimiento son los pasos más importantes. A pesar de existir la posibilidad de que a los 3 años remita por sí mismo, es preferible evitar esa espera y estimular el lenguaje. Diversos estudios concluyen que el ITL puede ser el comienzo de trastornos que no son tan fáciles de detectar y menos diagnosticar a edades tan tempranas, por lo que la presencia de especialistas en el área del desarrollo del lenguaje son esenciales en estas tareas.
En los primeros años de vida la plasticidad cerebral (capacidad de aprender cosas nuevas) se encuentra en su punto álgido. Es por eso que cuanto antes comience una intervención, mejores resultados obtendremos. Al igual que cuanto antes detectemos el inicio tardío del lenguaje, mayor será el seguimiento y estudio de los progresos que se obtienen.
Aunque tu hijo pueda empezar a hablar bien sin necesidad de tratamiento, no podemos saberlo. Si fuese así, una intervención logopédica le daría a él y a vosotros muchas estrategias a la hora de estimular el lenguaje. Si por el contrario no remitiese a los 3 años, esa intervención habrá supuesto para tu hijo una proyección esencial a futuro en el desarrollo de su lenguaje.
Creo que mi peque tiene ITL, ¿qué hago?
Lo ideal es contactar con una persona especialista en el desarrollo del lenguaje, la comunicación y el habla, esa persona es el logopeda. La sesión inicial consistirá en responder cuestiones para entender cómo fue el desarrollo del embarazo, del parto y del bebé y de qué forma se desarrollaron los requisitos preverbales, eso le hará comprender qué sucedió los primeros años hasta el momento actual. Además procederá a la observación e interacción con el peque para determinar en qué aspectos se encuentra más limitado. Después de eso se pautarán las sesiones y tiempos que correspondan.
Si tienes cualquier duda o aportación estaré encantada de resolverla. En EFEM logopedia somos especialistas en terapia del lenguaje, contacta conmigo y te atenderé con la mayor brevedad posible. Espero que te haya sido de ayuda este post.
Bibliografía:
- Martínez I. E. (2016). Inicio tardío del lenguaje: revisión general. Medigraphic, Vol 5, Num. 3, pp 89-96.